El Cerebro se parece a todas las cosas del universo
Estimulación estética de nuestras neuronas en un espejo digital: Imágenes microscópicas, ilustraciones, visualizaciones y representaciones artísticas del cerebro nos muestran la naturaleza protéica del órgano más complejo del universo conocido.
El cerebro humano es el órgano más complejo que hemos encontrado hasta el momento en nuestra exploración del universo; es también el órgano principal a través del cual conocemos el universo. Esto exhíbe una paradoja, decía Einstein: “La mente es hermosa por la paradoja. Se usa a sí misma para entenderse a sí misma”. Aún cuando habría que diferenciar entre la mente y el cerebro –ya que la mente parece extenderse mucho más allá del cerebro, abarcando quizás la totalidad del espacio cósmico- tal vez sea por esta naturaleza autorreferente con la cual nos conocemos a nosotros mismos y al universo, que el cerebro parece trasvasarse al mundo y hacer de él un espejo. Árboles, galaxias, estrellas, medusas, ríos… todo parece existir dentro del cerebro.
Habría que aceptar una pareidolia cognitiva, un delirio de autoproyección, un gestalt promiscuo, pero es parte de la naturaleza del hombre –justamente porque así está codificada la biocomputadora humana– verse a sí mismo reflejado en el mundo. Tenemos tantas neuronas como estrellas en el universo, decía Timothy Leary (¿y acaso la imagen superior de un astrocito, un regulador neuronal, no se parece al núcleo de una estrella con filamentos de plasma coronal?). Las déndritas, prolongaciones protoplásmicas de nuestras células nerviosas, evocan invariablemente a las ramas de un árbol (la misma palabra “déndrita” signifca árbol). La estructura sináptica claramente evoca un rizoma, una conexión subterránea. Las imágenes primordiales de la naturelza se repiten al interior de nuestro cerebro.
Por todo esto es predecible que la representación viusal de la estructura cerebral –del hombre y de los demás animales– tenga un profundo atractivo artístico. La fotografía microscópica y las ilustraciones plásticas del cerebro se complementan y crean todo un género estético-intelectual. A continuación una serie de imágenes, la mayoría compiladas por el formidable blog Neuroimages, que exponen esta conexión visual entre nuestro cerebro y el mundo, que es ya casi una corriente estética y una divagación filosófica.


