Valparaíso, después de 4 días del mas violento incendio en una zona poblada en Chile, todo es devastación, pero los chilenos vuelven a comenzar una y mil veces es su destino.
Quince fallecidos, dos mil quinientas casas destruidas 17 mil evacuados y mas de 10000 damnificados deja incendio.
Participaron 1300 bomberos en la extinción del siniestro, muchos de otras ciudades de Chile. Fuerzas de Orden y seguridad, Conaf, 20 helicopteros, una decena de aviones.
El desconcierto por la cercanía de las llamas dio paso, en cosa de minutos, a la desazón y la impotencia de miles de habitantes de Valparaíso.
El suelo caliente y humeante entre los retorcidos restos fue el epílogo de cientos de historias de esfuerzo, de familias que construyeron donde y como pudieron sus casas en los cerros de Valparaíso, víctimas de lo que la Presidenta Bachelet aseguró que se trata "tal vez del peor incendio en la historia de Valparaíso". Al menos en términos de daños ocasionados, efectivamente lo es, porque si bien anteriormente habían ocurrido siniestros con mayor número de fallecidos (hasta ahora van doce personas calcinadas), las más de dos mil quinientas casas destruidas, 17 mil evacuados ma de diez mil damnificados a consecuencia de las llamas reflejan la magnitud de lo ocurrido.
Y como si el ataque del fuego sobre la ciudad durante la tarde del sábado y la madrugada del domingo no hubiese bastado, ayer pasadas las 14:30 horas se declararon nuevos focos, que continuaron arrasando con casas en los cerros Mariposas y Ramaditas. Jorge Rodríguez fue uno de los habitantes de este último lugar que quedó con lo puesto por el rebrote. "Cuando empezó el incendio el sábado, nunca me imaginé que el fuego iba a llegar hasta acá. Por eso tampoco nos movilizamos. Fue en cosa de horas que mi casa se empezó a quemar. No pude salvar nada, ni tampoco mis vecinos".
Su casa, como la gran mayoría de las siniestradas, era de material ligero, construida principalmente en los entornos de quebradas y rodeada de maleza y árboles. Ante ese panorama -uno de los puntos críticos a juicio de todos los expertos- poco pudieron hacer los trece helicópteros y cuatro aviones que participaron ayer en el combate del fuego.
Con el fuego, la tierra alcanzó entre 900 y 1.000 grados de temperatura, por lo que "la gente no debería acercarse a los cerros en al menos dos o tres días", dijo el experto en riesgo internacional certificado por Naciones Unidas Rodrigo Reveco, quien explicó que la posibilidad de rebrote del fuego se mantiene. Tanto así, que el especialista no duda en afirmar que "es imposible apagar el fuego en menos de 20 días, porque la misma combustión interna de los árboles hace que (la sofocación) sea muy lenta. Si llega viento, es posible que se active nuevamente. Es lo mismo que las brasas de un carbón".
Las cifras respecto del daño producido fueron variando durante el día, hasta que las adversas condiciones ambientales -el viento de hasta 60 km/h, las altas temperaturas y la irregular topografía de la ciudad- hicieran recrudecer los focos de incendio.
Gladys González vivió en carne propia esta nueva emergencia, luego de ser evacuada del sector de La Cantera, en Ramaditas. Culpa a las autoridades del reinicio del fuego, porque "en la mañana no se preocuparon de traer los aviones hasta acá. Era obvio que en la tarde las llamas iban a llegar a este sector. Todo fue por culpa de las autoridades".
Con ello, once cerros (Mariposas, El Vergel, La Cruz, El Litre, Las Cañas, Ramaditas, La Virgen, Merced, Jiménez, Yungay y Rocuant) presentaron postales de devastación, como si una bomba hubiese hecho desaparecer los inmuebles construidos en sus laderas.
Muchas familias que habían huido ante el avance de las llamas, concurrieron a primera hora a comprobar el estado en que quedaron sus residencias. Mientras algunos, en medio del dolor, procedían a retirar escombros y rescatar recuerdos, otros trataban de rehabilitar sus casas, aprovechando los espacios que no alcanzaron a quemarse.
En tanto, Bomberos seguía haciendo uso al máximo de la red de agua potable de Valparaíso -con una descarga de unos 900 litros por minuto- para intentar apagar las más de 850 hectáreas consumidas hasta anoche. Conaf aseguró que no era posible determinar cuántas de ellas están en el radio urbano del puerto, pero sí existen indicios de que las llamas se habrían originado en el sector del vertedero municipal Los Molles, ubicado en el camino La Pólvora.
Durante la tarde, en Valparaíso cayó una creciente lluvia de cenizas, que a partir de las 15:30 horas inundó el plan de Valparaíso.
El suelo caliente y humeante entre los retorcidos restos fue el epílogo de cientos de historias de esfuerzo, de familias que construyeron donde y como pudieron sus casas en los cerros de Valparaíso, víctimas de lo que la Presidenta Bachelet aseguró que se trata "tal vez del peor incendio en la historia de Valparaíso". Al menos en términos de daños ocasionados, efectivamente lo es, porque si bien anteriormente habían ocurrido siniestros con mayor número de fallecidos (hasta ahora van doce personas calcinadas), las más de dos mil quinientas casas destruidas, 17 mil evacuados ma de diez mil damnificados a consecuencia de las llamas reflejan la magnitud de lo ocurrido.
Y como si el ataque del fuego sobre la ciudad durante la tarde del sábado y la madrugada del domingo no hubiese bastado, ayer pasadas las 14:30 horas se declararon nuevos focos, que continuaron arrasando con casas en los cerros Mariposas y Ramaditas. Jorge Rodríguez fue uno de los habitantes de este último lugar que quedó con lo puesto por el rebrote. "Cuando empezó el incendio el sábado, nunca me imaginé que el fuego iba a llegar hasta acá. Por eso tampoco nos movilizamos. Fue en cosa de horas que mi casa se empezó a quemar. No pude salvar nada, ni tampoco mis vecinos".
Su casa, como la gran mayoría de las siniestradas, era de material ligero, construida principalmente en los entornos de quebradas y rodeada de maleza y árboles. Ante ese panorama -uno de los puntos críticos a juicio de todos los expertos- poco pudieron hacer los trece helicópteros y cuatro aviones que participaron ayer en el combate del fuego.
Con el fuego, la tierra alcanzó entre 900 y 1.000 grados de temperatura, por lo que "la gente no debería acercarse a los cerros en al menos dos o tres días", dijo el experto en riesgo internacional certificado por Naciones Unidas Rodrigo Reveco, quien explicó que la posibilidad de rebrote del fuego se mantiene. Tanto así, que el especialista no duda en afirmar que "es imposible apagar el fuego en menos de 20 días, porque la misma combustión interna de los árboles hace que (la sofocación) sea muy lenta. Si llega viento, es posible que se active nuevamente. Es lo mismo que las brasas de un carbón".
Las cifras respecto del daño producido fueron variando durante el día, hasta que las adversas condiciones ambientales -el viento de hasta 60 km/h, las altas temperaturas y la irregular topografía de la ciudad- hicieran recrudecer los focos de incendio.
Gladys González vivió en carne propia esta nueva emergencia, luego de ser evacuada del sector de La Cantera, en Ramaditas. Culpa a las autoridades del reinicio del fuego, porque "en la mañana no se preocuparon de traer los aviones hasta acá. Era obvio que en la tarde las llamas iban a llegar a este sector. Todo fue por culpa de las autoridades".
Con ello, once cerros (Mariposas, El Vergel, La Cruz, El Litre, Las Cañas, Ramaditas, La Virgen, Merced, Jiménez, Yungay y Rocuant) presentaron postales de devastación, como si una bomba hubiese hecho desaparecer los inmuebles construidos en sus laderas.
Muchas familias que habían huido ante el avance de las llamas, concurrieron a primera hora a comprobar el estado en que quedaron sus residencias. Mientras algunos, en medio del dolor, procedían a retirar escombros y rescatar recuerdos, otros trataban de rehabilitar sus casas, aprovechando los espacios que no alcanzaron a quemarse.
En tanto, Bomberos seguía haciendo uso al máximo de la red de agua potable de Valparaíso -con una descarga de unos 900 litros por minuto- para intentar apagar las más de 850 hectáreas consumidas hasta anoche. Conaf aseguró que no era posible determinar cuántas de ellas están en el radio urbano del puerto, pero sí existen indicios de que las llamas se habrían originado en el sector del vertedero municipal Los Molles, ubicado en el camino La Pólvora.
Durante la tarde, en Valparaíso cayó una creciente lluvia de cenizas, que a partir de las 15:30 horas inundó el plan de Valparaíso.








