España: Los Medios De Desinformación Al Servicio De Los Progres
El “caso Cifuentes”, de momento, ha pasado a un segundo plano. Ahora toca “La Manada”. Toda la maquinaria propagandística de los poderosos medios de comunicación contra la siniestra e impresentable Cristina Cifuentes, ha continuado después a pleno rendimiento para bailar el agua a las feministas al objeto de encolerizar a la plebe contra la Audiencia Provincial de Pamplona.
Sin embargo, y esto conviene recalcarlo hasta que caiga en las conciencias de los españoles que se dejan llevar por esa propaganda que los atonta y ensordece, esos mismos medios siniestros y repugnantes hasta la náusea, puestos al servicio de la progresía, no tuvieron la decencia de informar sobre lo sucedido el pasado mes de marzo en Alicante, donde diez argelinos eran detenidos por la Policía Nacional como presuntos autores de violar a una niña de 14 años durante 24 horas seguidas.
En ningún momento vimos a esos medios que se han mostrado tan campanudos con el “caso Cifuentes”, y ahora con la sentencia contra “La Manada”, pedir explicaciones a las feministas y a las formaciones políticas que les prestan su apoyo, del por qué de ese silencio sobre esta salvajada perpetrada por inmigrantes magrebíes. Guardan un silencio sepulcral sobre cualquier agresión sexual donde un inmigrante sea protagonista, tal y como vienen haciendo también la prensa, la radio y la televisión, en países como Alemania, Bélgica o Suecia.
Los medios informativos al servicio de la progresía, y alimentados por los poderes políticos y financieros, son los principales responsables de la desinformación y la manipulación. Nos mienten y manipulan descaradamente. Omiten las noticias que puedan hacer reaccionar a nuestro pueblo, para que a los hogares no llegue el mensaje sobre una realidad que nos conduce al desastre.
Medios de desinformación, mentirosos y manipuladores, que cuenten lo que cuenten, y como lo cuenten, nunca deben ser creídos. Y no se les debe creer porque la dramática, trágica y caótica situación de España no solo es como consecuencia de lo que esos medios nos vienen diciendo con reiterada insistencia, sino por la falta de un rearme moral en nuestro pueblo, sin el que es imposible el orden público, social, político y económico.
Los medios de desinformación, mentirosos y manipuladores, abren sus editoriales y telediarios con grandes titulares, cuando los presuntos autores de un determinado hecho delictivo son de nacionalidad española. Entonces se vienen arriba poniendo en marcha el despelleje mediático, sacando a la luz todo lo relacionado con el presunto y poniendo énfasis en su condición, si tiene que ver o forma parte de aquellas instituciones tradicionalmente rechazadas por la progresía.
Nada que ver con el fenómeno contrario cuando se trata de delitos graves o muy graves cometidos por ejemplo por extranjeros. Aquí la cosa cambia. Se le dedica un titular de pasada para que no se note, pero nada de resaltar ni hacer hincapié. Y mucho menos llegar al fondo de la cuestión, no vaya a ser que se les vea el plumero y descubramos que son esos medios quienes apoyan esa inmigración incontrolada que se dedica no solo a colapsar los servicios públicos y las ayudas sociales, sino también a delinquir con total impunidad.
Medios de desinformación y propaganda con poder de manipulación, capaz de hacer que la gente dirija sus miradas en la dirección que marquen sus amos. Da igual que la propaganda sea para favorecer o desprestigiar a un Gobierno; para hundir o encumbrar a una formación política; para que dos personajillos de mierda nos representen en Eurovisión; que para provocar un rechazo social de toda una institución porque uno de sus miembros es un degenerado.
La cuestión es dejar patente quien manda aquí y qué políticas hay que llevar a cabo, como objetivo prioritario para destruir España


